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24 de agosto de 2011

Recordando los 112 años de Borges

Recordando los 112 años de Borges.
Jorge Rodríguez Vives.

Un escritor excepcional, sobre el que mucho se ha escrito pero que personalmente he descubierto recientemente. Un hombre de letras y pensamiento libre, fiel a sus convicciones y de prosa crítica.

Una voz fresca que hoy hubiera cumplido 112 años, y que su legado está repleto de libros, entrevistas y escritos que se convierten en una oportunidad para traer a nosotros reflexiones profundas sobre la existencia humana, los regímenes políticos y la cultura.

Gracias Maestro Borges por su sonrisa, por su escritura, por su lógica, por defender lo que creía.

Algunas de sus frases:

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón"
"Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso."
"Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única"

15 de mayo de 2011

Wilson un hombre adelantado a su época

Wilson un hombre adelantado a su época

Jorge Rodríguez Vives. Director de Revista Surco.

“Si usted desea hacer enemigos, intente cambiar algo”. Una de las principales razones por las que la figura de Woodrow Wilson me parece relevante para la historia de la humanidad, para la vivencia política y las relaciones internacionales, es porque nunca tuvo miedo de hacer cambios o ajustes. Era un hombre que tenía claro su rumbo, sus convicciones, sus ideales y que estuvo siempre dispuesto a luchar por ellos, siendo consecuente y sobre todo con la claridad de tratar de beneficiar a la mayor cantidad de personas.

Fue un Presidente que tuvo una importante relación con América Latina, que mantuvo las relaciones con Europa y que marcó el derrotero de la Primera Guerra. Famoso por sus catorce puntos para dar fin la Guerra, sus aportes a la construcción de la Sociedad Internacional y del idealismo en política internacional fueron aún mayores.

A lo interno de Estados Unidos, fue un hombre que se dedicó a crear lazos con el Congreso, y a proponer una serie de reformas que lo hicieron un Presidente de Reforma en los Estados Unidos, a pesar de ser en cierto modo algo conservador. Propuso una ley de aduanas, impulsó el sufragio universal para las elecciones de los senadores, y fue el Presidente que inició las detonaciones y por ende la construcción del Canal de Panamá. La fórmula que hoy usa la Reserva Federal es gracias a su gestión presidencial. Estableció las 8 horas de jornada laboral, creó el sistema de parques nacionales de los Estados Unidos.

Su política exterior fue hasta cierto punto intervencionista. Mandó tropas para salvaguardar la democracia de México, Haití, República Dominicana. Fue un crédulo de la armonía de intereses para la comunidad internacional y por ende uno de los máximos defensores de la Sociedad de las Naciones.

Con su discurso ante el Congreso el 02 de Abril de 1917 para solicitar permiso para ir a la Segunda Guerra Mundial, marcó la pauta de lo que sería el idealismo contemporáneo de las Relaciones Internacionales, por medio de un mensaje lleno de claves de la política exterior de los Estados Unidos para las siguientes décadas. Una de las frases que más me han marcado en esa intervención es “el origen de la ley internacional se remonta a un intento de establecer ciertas normas que fuesen respetadas y observadas en todos los mares, donde ninguna nación ejerciera derecho de dominio y donde se desplegaran las rutas libres del mundo”.

Así su aporte, reconocido como premio Nobel de la Paz, tiene que ver mucho con esa arquitectura para hacer prevalecer las democracias, los derechos de los seres humanos y sobre todo la dignidad de los pueblos. “Nuestro motivo no deberá ser la venganza, ni la afirmación victoriosa del poderío físico de la nación, sino únicamente la reivindicación del derecho, del derecho humano, del cual sólo somos un adalid”

Desde nuestro punto de vista, Wilson es uno de los personajes que marcaron la historia porque al igual que el resto de los nueve seleccionados, no tuvo miedo de arriesgarse y jugar el rol que la Historia le pidió que jugara. Fue fiel a sus principios, a sus deberes y valores, por ende es notable e inspirador para quienes tratamos de construir un mundo mejor.

Algunas de sus frases célebres:

· “Se tiene que crear un mundo seguro para la democracia”.

· “La amistad es el único cemento que siempre mantienen unido al mundo.”

· “Un hombre puede dar algo mejor, si eso es posible, que su vida. Puede dar su espíritu vivo a una causa que no sea fácil.”

· “Crecemos en grandeza a través de sueños. Todos los grandes hombres son soñadores. Ven cosas en la suave neblina de un día de primavera o en el rojo fuego de una larga tarde de invierno. Algunos de nosotros dejamos que estos grandes sueños mueran, pero otros los alimentan y protegen; los cuidan a través de malos días hasta que los traen al calor del sol y la luz que siempre viene a aquellos quienes sinceramente esperan que sus sueños se hagan realidad.”

1 de mayo de 2011

Mayo Negro, por el luto que cubre a nuestra democracia

Mayo Negro, por el luto que cubre a nuestra democracia.

Jorge Rodríguez Vives. Director de la Revista Surco.

El primero de mayo 2011 pasará a la historia de la democracia costarricense como el día en que la cabezonada de dos grupos políticos, que tenían algo de razón cada uno, pero que fueron incapaces de separar sus posiciones y buscar puntos de encuentro en pro nuestro país, de sus pobladores y de preservar la democracia más antigua de América.

Comenzamos a ver la transmisión de los medios de comunicación con la ilusión de ver el día más solemne de nuestro poder legislativo. Sin embargo conforme fue avanzando el comportamiento de los Señores y Señoras Diputados, la desilusión y la rabia se apoderaron de nuestros corazones. Como joven me parece increíble que la demagogia y verborrea se hicieran dueños de la razón, del civismo y del pensamiento de nuestros padres y madres de la Patria.

La primera parte de la sesión no tuvo ni pies ni cabeza. El debate sobre si los asesores pueden o no estar en el Plenario, no tenía por qué darse el día de hoy, sin embargo es claro que el Presidente Legislativo podía dar esa resolución. En nada afectaba que estuvieran o no, si todos los actores de este día tenían claro que contaban con los votos.

Por un lado vimos a un Partido Liberación Nacional, prepotente, orgulloso y que si bien es cierto defendía que el voto fuera secreto, perdió el norte de forma sistemática. Vimos a un Partido que interpretó el Reglamento legislativo de forma extraña y a su conveniencia. Ciertamente una votación no se puede suspender, como bien decían es un proceso que inicia y debe terminar; pero nace la pregunta de cómo si fue permitido por la Presidenta Legislativa que se reiniciara dos veces ese llamado a votación, que se rompieran papeletas de votación y que nunca se dijera que era lo que pasaba. Evidentemente la votación ya tenía vicios importantes.

Luego sorpresivamente la Alianza por Costa Rica, conformada por 30 Diputados simplemente se salen del recinto parlamentario. ¿Con qué objetivo? Aún no lo sabemos porque hasta ese momento no parecía más que un berrinche, pero válido el romper el quórum es una práctica en el juego democrático.

Cuando todos estábamos en ascuas por lo que pasaba, nos enteramos de que el PLN y los dos Diputados Cristianos votaron y lograron los 26 votos que sabíamos que tenían. Luego anuncian a Luis Gerardo Villanueva como Presidente a pesar de que no se sabía que estaba pasando, a la luz de que el proceso no podía interrumpirse. Totalmente inconveniente para el país, para nuestra democracia y para nuestra sociedad.

Desgraciadamente a partir de acá solo vimos berreo, ataques, humillaciones y palabras fuera de tono. Esto era el preámbulo para que nuestras autoridades se congregaran en la Asamblea Legislativa para escuchar el Estado de la Nación al primer año de la Administración Chinchilla. Hoy se violentó una de las tradiciones más puras de nuestra democracia y por ende debemos reflexionar sobre esto.

Ambos bandos deben bajar el tono. Como bien decía el Expresidente Legislativo Mario Redondo, debemos enfocarnos en fortalecer la calidad del debate público, el honor de la palabra y sobre todo que nos dediquemos a trabajar por el país. Para el proceso de negociación que debemos emprender inmediatamente, para restablecer la Asamblea Legislativa, todos los partidos políticos deben entender ninguno tiene la verdad absoluta.

Creo conveniente un relevo en los voceros de todos los grupos (no más altanerías, no más gritos, no más acusaciones sin sentido). Es necesario que quienes negocien tengan claro que ya no está en juego quién tiene la razón, sino la estabilidad del régimen democrático de Costa Rica, el funcionamiento del Parlamento y la confianza del pueblo que los eligió. Es necesario que los negociadores entiendan que hay que ceder y no imponer.

No es posible que la oposición siga demagógica y que el Partido Liberación Nacional siga sin rumbo. Es hora de dar señales, es hora de que los liderazgos patrióticos de ambos bando reluzcan y dejemos de dar espacio solo a quienes quieren robar minutos en televisión y radio.

Es una lástima que Doña Laura no haya podido dar su informe al país como se hace tradicionalmente. En hora buena que cumplió con el mandato constitucional de entregar el informe escrito, pero nos faltó verla defender la obra de su gobierno. Ojalá que desde el Ministerio de Comunicación se solvente este vacío, ya que la gente estima y quiere a su Presidenta.

Toda crisis es una oportunidad de mejora. Ojalá que nos diéramos la oportunidad de construir a partir de lo que hoy es una derrota al sistema democrático de este país. Nos corresponde a los jóvenes exigir ese compromiso nacional. Nos corresponde a los costarricenses no dejar sola a Doña Laura para que podamos seguir avanzando y que no caigamos en un estancamiento total.

Señores Diputados, esperamos de ustedes sensatez, patriotismo, civismo y sobre todo nobleza. Dejen los ataques y pónganse a trabajar que la Costa Rica del bicentenario no espera y necesita del compromiso de todos ustedes los padres de la patria para que nosotros sintamos la confianza de que avanzamos.

15 de octubre de 2010

Transparencia, Potencia y Fuerza: Los Pilares del Liderazgo Efectivo

Transparencia, Potencia y Fuerza: Los Pilares del Liderazgo Efectivo.

Discurso pronunciado en la Graduación de la Primera Generación del Programa Nuevos Liderazgos para la Democracia.

14 de Octubre 2010. Salón Dorado. Museo de Arte Costarricense.

Señora Mayi Antillón, Ministra de Economía, Industria y Comercio.

Señor Manuel Obregón, Ministro de Cultura y Juventud.

Señor Patricio Zuquilanda Duque, Representante de la OEA en Costa Rica.

Señor Carlos Rivera, Presidente del Centro de Estudios Democráticos de América Latina.

Participantes del Programa Nuevos Liderazgos para la Democracia, Primera Generación.

Amigos y Amigas:

Nos encontramos hoy reunidos para dar fin a un proceso que comenzó hace varios meses atrás. Aún recuerdo los comentarios que me hicieron muchos de ustedes cuando les dije, mira vamos a hacer un proceso formativo para jóvenes presenta la postulación creo que sería interesante… las caras de sorpresa que vimos durante el taller de selección y de incertidumbre para llegar a La Catalina para el primer taller.

Hoy todos los que estamos acá, tenemos una particularidad que nos une, bien la indicaba Roberto Gallardo ese viernes del primer día de trabajo, “somos raros, diferentes” y que razón tenía Roberto. Nos tomamos más de 100 horas para pensar, para aprender, para construir, para darnos la oportunidad de conocer gente que no conocíamos, nos dimos la oportunidad de buscar puntos de interés comunes por los cuales luchar. Creamos un vínculo afectivo en medio de rally´s charlas y temáticas como parlamento, gobierno local y resolución alterna de conflictos. ¿Verdad que suena raro que un grupo de jóvenes se tome el tiempo para eso? Pues es la realidad de este grupo que conforma la primera generación de los Nuevos Liderazgos para la Democracia.

El nombre de este programa dice nuestro objetivo al crearlo, gente que quiera mejorar la democracia en la que vivimos, jóvenes que están dispuestos a sacar lo mejor de sí para ponerlo al servicio de la comunidad y su entorno. Nuevos liderazgos con nuevas ideas y que sea fiel a los principios y valores que han manifestado en distintos momentos. Nuevas formas de pensamiento que están para seguir un camino que otros grandes líderes han forjado y del que somos dignos herederos.

Decía Goethe que “El hombre más feliz del mundo es aquel que sabe reconocer los méritos de los demás y se alegra del bien ajeno como si fuera propio” Hoy somos muchos los que estamos felices por el logro que ustedes amigos y amigas de Nuevos Liderazgos, concretan. Es un mérito de reconocer lo que han recorrido hasta ahora y sepan que todo el equipo de facilitadores estamos felices junto a ustedes, que CEDAL les apoya y que hoy están acá sus familias y amigos que también celebran junto a ustedes por atreverse a ser diferentes.

Ahora bien, lo que han hecho implica también una enorme responsabilidad. La responsabilidad de hacer que la semilla cultivada en ustedes de fruto y se expanda. Estamos en un camino complicado, lleno de pruebas, de críticas injustificadas, de chismes, de deslealtades. Ese es el panorama que tenemos y es ese futuro tenue el que debemos cambiar juntos cimentando nuestros ideales y valores a cada acción que desarrollemos.

Un buen consejo sobre esa visión tan clara que no podemos permitirnos olvidar, nos la brinda el maestro Daniel Barenboim cuando dice: “hemos visto que la idea de la música podría representar un modelo para la sociedad; la música nos enseña la importancia de la interrelación entre transparencia, potencia y fuerza. El flujo inevitable de la música significa movimiento constante, desarrollo, cambio y transformación. Nada se mantiene quieto… en la vida el ser humano o solo tiende a querer deshacerse de lo desagradable o lo negativo en cuanto puede, sino también aferrarse con mayor solidez a lo agradable y lo positivo…”

Transparencia, potencia y fuerza. Tres palabras que posiblemente cambiaron mi vida cuando leía Barenboim. La transparencia no vista “por lo que dirán otros” sino con nosotros mismos, de ser consecuentes entre lo que defendemos y hacemos. La transparencia de ser fieles a nosotros mismos, posiblemente esto es lo que más cuesta. Una transparencia para decir lo que queremos y provocar cambios sin dobles agendas. Una transparencia que con lealtad es vital para ejercer con dignidad y tranquilidad el liderazgo que cada uno de nosotros tiene, lealtad para trabajar en equipo y crear confianza, lealtad para no caer en el absurdo común de nuestro país de serruchar el piso, lealtad para no caer ante burdas tentaciones y sobre todo transparencia- lealtad para reconocer las consecuencias de nuestros actos y de nuestras inacciones. Transparencia y lealtad para dejarse caer desde las alturas en los brazos de sus compañeros, como lo vivimos en el último taller.

Potencia para saber realmente impactar en la mejora de la democracia. Potencia al aplicar los talentos que nos han dado y ponerlos al servicio de nuestra sociedad y nuestro país. Potencia para identificar espacios en lo que podamos influir para así mejorar el entorno, ayudar al que lo necesita y crecer por el aporte que estamos dando. En definitiva potencia, como la entendía Aristóteles, de ser en individuo receptor de energías que potencian el cambio, en otras palabras, no tener miedo de asumir el rol que la historia nos pide que juguemos.

Fuerza, un elemento que vinculamos al ímpetu. En nuestro caso la fuerza debemos entenderla como esa sensación que quema y nos mueve a hacer las cosas porque son correctas. La fuerza que nos motiva a luchar y seguir adelante a pesar de tener los ojos vendados, de estar inmóviles por un veneno o simplemente algún obstáculo que se presente frente al camino que hemos emprendido. Fuerza para reflexionar y evaluarnos. Fuerza para aceptar que se vale echarle la culpa al otro si estamos en un equipo, ya que en equipo la culpa es NUESTRA. Fuerza para guiar, para construir y para soportar las críticas dañinas que tendremos al ejercer el liderazgo. Fuerza para ser valientes y no tener miedo.

Tres palabras transparencia, potencia y fuerza. Parecen adecuadas estas palabras para sembrar hoy acá en este acto de clausura, para verlas germinar en el tiempo. Estamos hoy frente un tiempo de esperanza, 19 valientes quieren seguir aportando como lo han hecho en el pasado otros jóvenes. Un tiempo de esperanza donde la responsabilidad social individual de cada uno de nosotros es el factor de cambio y la voluntad de medir el progreso no solo esté dado a partir de manifestaciones económicas, sino en llevarles una sonrisa a los niños y adultos mayores, a nuestras mujeres jefas de hogar, todo en un marco de absoluto compromiso. Esa es la democracia y la sociedad que queremos.

No puedo omitir, agradecerle a CEDAL en las manos de Carlos Rivera y Manuel Carballo, que confiaron en este su servidor para echar a andar ésta aventura. A los compañeros que conformamos el equipo de facilitadores, por atreverse a la aventura y por la oportunidad que me dieron de trabajar con ustedes que tanto me enseñaron, Gracias Edder, Vero, Erick, Luis, Manuel, Cata e Ibis. Gracias equipo porque conformamos un grupo de trabajo que apenas da sus primeros logros. A cada uno de los participantes que se dieron el chance estar en este programa, ya que implicó horas de trabajo, poco descanso en las sesiones, mucha concentración y empeño en salir adelante; gracias por confiar en que el trabajo que les propusimos era adecuado y por aceptar el reto de ser líderes en un contexto social que fomenta ser uno más del montón. De nuevo el camino recién inicia pero la aventura de pensar y de aportar es más gratificante y cada uno de ustedes tiene la pasta para seguir siempre la ruta que han iniciado.

Este programa no hubiera podido ser tan fructífero sin el grupo de especialistas que donaron horas y conocimiento para compartirlo con los muchachos y muchachas. Gracias Manuel Obregón, Alfonso Chase, Roberto Gallardo, Sergio Alfaro, Luis Barrantes, Mario Redondo, Leonardo Garnier, Cinthya Zapata, Maricruz Goñi, Don Humberto Morales, Adrián Chinchilla, Raúl Barboza y Jairo Vargas. Con sus aportes llenaron de ideas y de planteamientos diversos a este programa, lo fortalecieron logrando que los participantes en muchos casos ampliaran su visión de la sociedad que tenemos.

Termino citando a Robert Kennedy, cuando decía “… me opongo a la creencia de que no hay nada que un hombre o una mujer puedan hacer contra la enorme variedad de males del mundo, contra la miseria y la ignorancia, la injusticia y la violencia. [...] Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza. Esas ondas se cruzan con otras desde un millón de centros de energía distintos y se atreven a crear una corriente que puede derribar los muros más poderosos de la opresión y la intransigencia. Sólo aquellos que se atreven a arriesgar mucho pueden lograr mucho. Vivimos en un mundo revolucionario y, por lo tanto, como he dicho en América Latina, Asia, Europa y Estados Unidos, son los jóvenes quienes deben tomar la iniciativa." Así que nuestro reto es grande, nuestro designio es no tener miedo y tener la disposición de estar donde la historia nos ha pedido que entremos a marcar la diferencia.

Muchas gracias.

16 de febrero de 2010

La Fiesta electoral de una Democracia sólida

Publicado por La Nación, 16 Febrero 2010 y en Panorama.

La fiesta electoral de una democracia sólida

Jorge Rodríguez Vives, Internacionalista.

Los costarricenses debemos sentirnos orgullosos de ver nuestra democracia saludable


Recién termina un nuevo proceso electoral en nuestro país, aspecto que no es extraño en la psique social nuestra. Varios elementos hicieron de esta una elección particular. Estrenábamos un Código Electoral que en definitiva nos presentaba nuevos retos como sociedad, imponía nuevos retos a los partidos políticos y nos presentaba un nuevo desafío como electores.

Además, marcó nuevas dimensiones para el análisis de la comunicación política, del uso de los medios cibernéticos para la atracción de votantes, pero, sobre todo, manifestó la expresión soberana del pueblo costarricense, que decidió mantener el rumbo que inició en el 2006, pero con un cambio en la tradición presidencial, al elegir a la primera mujer Presidenta.

Democracia sólida. Definitivamente, el aprendizaje que tendremos de este proceso será enorme. Hoy, debemos los costarricenses sentirnos orgullosos de ver nuestra democracia, saludable, sólida y marcando la pauta a escala mundial.

Debemos de sentirnos orgullosos del país que tenemos no solo por la arquitectura de nuestro aparato electoral y las garantías que el Tribunal Supremo de Elecciones nos brinda, sino, también, por la forma tan digna y particular con que vivimos nuestra fiesta nacional.

Rememorando los distintos momentos que me correspondió vivir en este proceso, debo resaltar el rol que jugamos los jóvenes, que con pasión defendimos al candidato o la candidata que gozaba de nuestra predilección, no importaba en qué partido, decidimos vincularnos y marcar la diferencia.

El sábado 6 de febrero fue hermoso ver aún tarde en la noche a jóvenes con banderas en sus carros y a lo largo de la calle principal entre la Fuente de la Hispanidad y el Parque Central, coreando y festejando respetuosamente el color político que los identificaba. Fue aún más hermoso ver cómo volvieron los colores a las calles, la pasión por mejorar Costa Rica, la emoción de vivir un proceso electoral, la ilusión de los más niños de participar en las elecciones infantiles y de las caravanas que se desarrollaban sobre un plan de futuro que estaba en ciernes el domingo 7 de febrero.

Como joven del Bicentenario, me siento profundamente identificado con la participación juvenil. El tiempo de los jóvenes no es mañana, es hoy. Estamos vinculados a distintas causas, con miles de convicciones y eso simplemente fortalece nuestra democracia.

Sin embargo, es necesario que cada vez más entendamos que el joven no se merece todo por el simple hecho de ser joven, sino porque nuestra generación, gracias a la visión de nuestros gobernantes y el apoyo de nuestras familias, hemos logrado estudiar y nos estamos preparando para ser responsables con el llamado que la Historia nos hace, de ser protagonistas del desarrollo nacional.

Como decía don Pepe, “en la vida pública como en la profesional, cada generación tiene algo que aportar”.

El otro ejemplo que viene a mi mente para recordar este proceso electoral, fue cuando el domingo 7 de febrero, en un marco de absoluto respeto y a pesar de ser parte del trajín de la campaña, el presidente Arias se dirigió a su recinto de votación a ejercer el derecho y deber ciudadano de emitir su voto.

Fue recibido por gente de todos los partidos políticos, que a pesar de las diferencias que se manifestaron en el proceso, lo recibían con cantos, gritos de apoyo y con el agradecimiento hacia la labor realizada. No importaban los colores políticos, solo importaba la institucionalidad del país. Don Óscar, acompañado por su Gabinete y jóvenes, iba con ilusión a mantener vivo el espíritu de la Patria.

Nuestras elecciones las custodiaban niños, jóvenes, maestras, albañiles, en fin civiles que dedicaron su tiempo para ver cómo nosotros los votantes llegábamos a elegir a nuestro nuevo capitán de barco, en este caso una capitana, que tiene el reto de mantener el rumbo iniciado, de profundizar en el bienestar de los más necesitados, de conservar la confianza generada por la presente administración y, sobre todo, impulsar las oportunidades para los diversos actores, que gustosos queremos aportarle a la Costa Rica del Bicentenario.

Definitivamente, qué bendición el haber nacido en nuestro país, qué dicha vivir en nuestra democracia y qué satisfacción da la ilusión que todos tenemos de nuestro futuro cercano.

22 de febrero de 2009

La Democratización NO es demagogia

Jorge Rodríguez V. Leonel Álvarez.

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En la antigüedad, en el Ágora griega y los Foros romanos, muchos fueron los filósofos que de alguna y otra forma aportaron a la política, tanto para sus tiempos como para los nuestros. De entre estos, Aristóteles consideraba a la democracia como la peor de las mejores formas de gobierno, idea entendible por el contexto y el tiempo en el que vivía. Pero más adelante, Cicerón, reconocido orador y político romano, retomó la democracia como la mejor forma de gobierno: "La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana".

En contraposición de la democracia, encontramos la demagogia, denominada por Polibio como la oclocracia. Según el mismo filósofo, la demagogia u oclocracia es "la tiranía de las mayorías incultas y uso indebido de la fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas". Hoy en día entendemos la demagogia como una especie de populismo. Es una estrategia política en la que se utiliza la retórica para apelar a los sentimientos y conseguir el apoyo popular.

Evidentemente democratización no es lo mismo que demagogia. Es contradictorio por lo tanto, pensar que la democratización de un partido político, al hacer sus elecciones internas de forma abierta a todos los ciudadanos del país al que aspiran representar, es una manifestación de demagogia, como han asegurado algunos refiriéndose al proceder de partidos como Liberación Nacional y el recientemente interesado Acción Ciudadana.

En el estudio "Partido políticos en América Central: transformaciones y líneas para su fortalecimiento", realizado por el diputado Fernando Sánchez, se plantea la siguiente pregunta: "¿Cómo se pueden profundizar los niveles de democratización en los partidos y así elevar su representatividad y legitimidad política, sin sacrificar su fortaleza y cohesión institucional?". Pues la respuesta está dada en una participación de la ciudadanía en general de forma real, donde el escoger a un candidato por planteamientos que tiene, puede ser la puerta de entrada a que sea parte del partido político que dicho candidato representa.

Tanto el proceso interno como el abierto para elegir a los representantes y dirigentes de un partido son una forma de democratización partidaria, a diferentes niveles. No es sano tachar a un partido de demagogo por utilizar una de ellas, sino que se debe buscar el proceso más transparente y adecuado posible, siempre con la idea de que se Gobierna por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo. Un Estado sólido está compuesto por partidos sólidos, y como dijo Enrique Obregón en su artículo "Ser de izquierda ahora" (Página Quince 23/10/2007): "no puede haber progreso sin un Estado fuerte que garantice derechos y libertades fundamentales, un Estado democrático y social." Por eso la participación y la democratización son un paso más en la vida moderna de nuestros partidos y no el retroceder a que argollas sectarias sean los que hablen por nosotros el pueblo; eso si es demagogia.